El trabajador comunicó al Puesto de Mando a las 18:30 horas que el agua alcanzaba la parte superior del puente y posteriormente quedó atrapado en una estación sin un protocolo de evacuación

La Federación Estatal de Trabajadoras de las Administraciones Públicas de la Confederación General del Trabajo, FETAP-CGT, ha solicitado ante la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Catarroja, Plaza número 3, la declaración como testigo del maquinista de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, FGV, que prestó servicio durante la tarde del 29 de octubre de 2024, día de la DANA.

FETAP-CGT, personada en las Diligencias Previas 692/2024-P, ha aportado al procedimiento un informe elaborado y firmado por el propio trabajador, en el que relata cronológicamente las circunstancias vividas durante aquella jornada.

Según dicho informe, a las 18:30 horas, al circular por el puente del barranco del Poyo, el maquinista observó que el agua estaba alcanzando la parte alta de la infraestructura.

El trabajador comunicó inmediatamente esta situación al Puesto de Mando de FGV mediante el sistema de comunicación tren-tierra de la unidad.

Esta comunicación constituye un elemento de especial relevancia para la investigación, pues permitiría determinar qué información conocían los responsables de FGV sobre el estado del barranco del Poyo, qué decisiones se adoptaron después del aviso y si dicha información fue trasladada adecuadamente a los organismos responsables de la coordinación de emergencias.

La declaración resulta también necesaria para esclarecer las condiciones en las que quedaron varios trabajadores de FGV después de la suspensión de la circulación ferroviaria.

El maquinista relata que, tras llegar a la estación de Torrent Avinguda, él y otro compañero permanecieron en el interior mientras la estación era cerrada. Pese a haber comunicado reiteradamente su situación, no habrían recibido instrucciones claras de evacuación ni asistencia efectiva para abandonar el lugar.

Ante la ausencia de respuesta durante un prolongado periodo de tiempo, el trabajador afirma que se vio obligado a forzar una cerradura. Finalmente, pasó la noche en la estación y, al día siguiente, tuvo que desplazarse a pie hacia Valencia junto con otros compañeros afectados.

De acuerdo con su testimonio, no se realizó un recuento completo del personal afectado ni un seguimiento sistemático para comprobar que todos los trabajadores se encontraban a salvo.

FETAP-CGT considera imprescindible que la investigación judicial determine:

  • Qué responsables de FGV recibieron el aviso efectuado a las 18:30 horas sobre el estado del puente del barranco del Poyo.
  • Qué medidas se adoptaron inmediatamente después de recibir esa información.
  • Si el aviso fue transmitido al Centro de Coordinación de Emergencias o a otras autoridades competentes.
  • Qué protocolos existían para proteger y evacuar al personal ferroviario.
  • Por qué varios trabajadores quedaron aislados y sin una comunicación adecuada durante la noche.
  • Si se realizó algún recuento o seguimiento efectivo del personal afectado por la emergencia.

La solicitud presentada por FETAP-CGT viene reforzada por la declaración prestada el 17 de junio de 2026 por otro trabajador, quien señaló que el testigo propuesto había atravesado la zona de Paiporta muy poco antes de que el puente sufriera graves daños por la fuerza del agua.

Para FETAP-CGT, la declaración del maquinista puede aportar información directa y esencial sobre el funcionamiento de la cadena de avisos y de toma de decisiones durante las horas críticas de la DANA.

«Un trabajador comunicó directamente al Puesto de Mando que el agua alcanzaba la parte superior del puente del barranco del Poyo. La investigación debe aclarar qué se hizo con esa información, quién la recibió y si se trasladó a tiempo a los responsables de la emergencia».

FETAP-CGT considera que las trabajadoras y trabajadores que vivieron directamente aquellos acontecimientos deben ser escuchados y que toda la información disponible debe incorporarse a la investigación judicial.

La organización reclama el completo esclarecimiento de los hechos, tanto para determinar las responsabilidades que pudieran existir como para evitar que, ante futuras emergencias, vuelvan a producirse fallos en los sistemas de comunicación, coordinación, evacuación y protección del personal.